TRASCENDIENDO EL GÉNERO

Al observar la realidad actual, vemos cómo el feminismo ha ganado territorio en su lucha; se aprecia que el entramado social se abre para dejar aflorar los sentires de los vulnerados en la historia. Hablamos de la mujer sí, y de aquellos que además de ser mujeres también tienen otras características que desde una visión cerrada a la comprensión y con escasa perspectiva crítica,  tildan de afuera de un ideario humanitario. Hemos avanzado como sociedad, pero a pasos lentos y dejando un trazo de sangre en el camino. Nos referimos con esta metáfora a la lucha anti racista, que los seres humanos han llevado a cabo, pero que para la mujer ha sido una lucha aún mayor. Es por tanto que se pretende en este trabajo abordar la idea de Heroína en diversos aspectos, atravesado por la idea de interseccionalidad, término que impactó en nuestra visión occidental y que consideramos importante abordar en profundidad desde lo que la ciencia ficción hoy nos presenta como Heroína. Si bien el concepto interseccionalidad surge en función del ámbito político, lo que se pretende es  comprender cómo se transmite implícitamente una visión de género o de perspectiva de género, pero no hay realmente una concepción  amplia que no prevea las diferencias, en este sentido no se aprecia un análisis de interseccionalidad.; ya que las heroínas se presentan aún sumisas o en situación secundaria en nuestra época. Se desea rescatar también el sentido de Heroína no sólo aquella que enfrenta ferozmente la lucha en la ciencia ficción, sino entender que en la cotidianeidad hay heroínas constantemente, y que en la búsqueda de un lugar en el mundo se ven condenadas por posturas heteronormativas que las conducen a una situación de discriminación.
El feminismo propone una forma de vida y un reivindicar el lugar de la mujer colectivamente, así lo expresa Simone de Beauvoir  "El feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente" lo que deriva en que la mujer es una construcción social, pues “no nace mujer, llega a serlo”, es decir es un resultado de una historia, no de una determinación biológica. De Beauvoir razonó que la mujer es libre de elegir el camino mediante el cual constituirá su vida, pero a su vez tiene que cuestionar “las estupideces de este último siglo”, para convertirse en mujeres a través de la construcción de referentes que se orienten al desarrollo de una vida digna. Esta visión es interesante para traer a la actualidad, ya que en el ámbito de la ciencia ficción se prevé el ascenso de la mujer pero la construcción histórica está fuertemente marcada por la masculinidad. Además se debe comprender que “el análisis interseccional tiene como objetivo revelar las variadas identidades, exponer los diferentes tipos de discriminación y desventaja que se dan como consecuencia de la combinación de identidades. (…) plantea que no debemos entender la combinación de identidades como una suma que incrementa la propia carga sino como una que produce experiencias sustantivamente diferentes.” Pero esta postura aún está empapada por lo restringido de dicotomía entre lo femenino y lo masculino, lo extranjero y lo propio. 
Por lo tanto, el feminismo no consiste en retratar siempre a la mujer como un ser fuerte, puro o virtuoso, sino en darle la oportunidad de desempeñar cualquier papel en la ficción, como al hombre, incluidas psicópatas y megalómanas. Aunque el trabajo se centra en la idea de Heroína y no de villana.
LA EVOLUCIÓN DE LA MUJER EN EL CINE DE CIENCIA FICCIÓN: EL ARQUETIPO SEXUAL
Haciendo un análisis del artículo expuesto por los autores Joan Bassa y Ramón Freixas, nos demuestran que el cine, como portador de determinada ideología, presenta a la mujer por medio de tres tendencias: el objeto de sumisión, el sujeto de integración, y el sujeto de liberación. La ciencia ficción se postula como uno de los géneros más machistas de la cinematografía, pese a tener más referentes y posibilidades que otros. Estos autores, de forma casi cómica, opinan que la mujer está tan desligada al género de la ciencia ficción, que en los casos en los que no aparece, puede ser más beneficioso que intentar incluirla sometiéndose a los mismos estereotipos y roles sexistas.

Por un lado se nos mostrará un arquetipo de mujer maternal, doméstica y carente de cualquier connotación sexual. Por otro lado la segunda vía propondrá a un modelo mucho más fértil para la ciencia ficción, la mujer fatal, atractiva y perversa aspirando así a la multiplicidad de interpretaciones, facilitado por el carácter dual de la mayoría de los personajes femeninos.

Los roles de género en la ciencia ficción no dejan de ser correlativos a los papeles que desentrañan en la sociedad actual, siendo subordinadas a las figuras masculinas del padre o esposo, reflejando su condición familiar y a la vez resaltando los valores de castidad propios de la religión y el imaginario ideal masculino. Elemento pasivo que acompaña al protagonista varón, siendo éste el encargado de protegerla, haciendo hincapié en su rol heroico.
Bassa y Freixas sostienen que la mujer, dado su carácter secundario en la trama, debe aparecer de forma justificada evocando tres modelos narrativos: la mujer unida al protagonista por parentesco, por dependencia afectiva o bien por motivos profesionales. En los escuetos casos en los que el rol protagonista se ve desempeñado por una mujer, se dan una serie de factores que de algún modo remiten a características propiamente masculinas. Uno de los factores es la eliminación narrativa de las posibilidades sexuales entre personajes, como bien reflejan Sarah Connor en Terminator II y la teniente Ripley en Alien.
       Casilda de Miguel analiza la figura de la mujer en los filmes de ciencia ficción muy acertadamente, tanto en la cuestión relacionada con el público al que se dirige, como en la exposición del personaje femenino. Por un lado, la presencia de la mujer en el cine de ciencia ficción se ve  sometida al gusto del público masculino, que acude a las salas con la intención no sólo de entretenerse y conmoverse con las historias, sino también con el aliciente de tener a una belleza desprovista de vestimenta que satisfaga sus fantasías sexuales. Será común, para reforzar esta teoría, que los carteles publicitarios de los años 50 tiendan a promocionar a la mujer desvalida y semidesnuda en manos de un villano, monstruo o robot. Esta faceta promocional contrasta sobremanera con el protagonismo real del personaje masculino, al que apenas se presta atención a este respecto.
 En relación con la iconografía, Casilda de Miguel presenta dos modelos de vestuario conforme al sexo del personaje: mientras que el vestuario masculino estará provisto de trajes metálicos, rígidos o de piel dura, el de las mujeres se focaliza en ropa ajustada, bikinis o vestidos transparentes. En este sentido, quiere hacer hincapié en el hecho de que prevalece el sexo sobre los parámetros científicos:
“No hay una razón climatológica ni física aparente que justifique esta disparidad. El fetichismo  de un tipo de botas o del estilo de peinado, el sadismo en la utilización de cadenas y látigos y, en definitiva, el sexo son los criterios que hacen que el vestuario llegue a ser un elemento de significado totémico”
 Sin embargo, a partir de los años 80 se promociona desde la plataforma cinematográfica un tipo de mujer que dejaba atrás a los anteriores estereotipos de femme fatale cuyo poder residía en la sexualización de su personaje. Asunción Bernárdez reflexiona a este respecto proponiendo figuras femeninas poderosas, denominadas “heroínas fálicas”, ya que representan un modelo cinematográfico asociado tradicionalmente al varón protagonista. La violencia por parte de los personajes femeninos poderosos no proviene de una confrontación física directa en la mayor parte de los casos, sino que se manifiesta por medio del engaño y métodos indirectos. Bernárdez se retrotrae a la historia cultural de las mujeres para exponer los casos en los que la mujer ha utilizado la violencia como recurso, y por ello ha sido considerada objeto de ostracismo, manipulación mediática y negatividad con ejemplos sacados de los textos bíblicos y las fuentes clásicas principalmente. Por otra parte Merás en su artículo concluye:la caracterización sexual femenina, en el caso de los robots, primara sobre la personalidad, siendo imposible desviar los roles tradicionales del cine. 
Para cerrar este segmento que hace referencia a las caracterizaciones del rol de la mujer en la ciencia ficción, relacionamos un concepto de sexualidad que  enuncia: “La sexualidad es una dimensión constitutiva de los seres humanos, integradora de la personalidad y en estrecha conexión  con la vida afectiva, emocional y familiar de las personas que se proyecta y expresa en la relaciones sociales y en los diversos vínculos que establecen los integrantes de la sociedad en un momento histórico, económico, social y cultural determinado”.
Otro aspecto a considerar en el análisis es el modelo de femineidad que presentan las animaciones infantiles y el ingreso paulatino de la visión de perspectiva de género. “Aunque las mujeres son las protagonistas, los personajes masculinos hablan el triple en las producciones de Disney y Pixar” (Nuria Bigas Formatjé). Si bien las Princesas de las películas de Disney no encajan con los modelos de mujer hoy,  su evolución en el rol mantiene estereotipos machistas. Por otra parte, “los personajes masculinos, hablan tres veces más que las mujeres, aunque la protagonista sea femenina. “En cambio, en el mundo del cómic, la tradición de las heroínas y las protagonistas femeninas está presente desde los año 40 y han ido evolucionando a nuevos y más tipos de heroínas” 
Desde la primera etapa cinematográfica con Blancanieves en 1937, hasta la última con Frozen en 2013 se obtiene como resultado que:
El 76% de los diálogos de Pocahontas proviene de hombres.
 En Mulan el 77%. 
En La Sirenita el 68%.
En Frozen el 59%.
Una de las conclusiones, es que los personajes secundarios y complementarios de las películas protagonizadas por mujeres son hombres. “Los personajes están muy masculinizados y esto se manifiesta no solo porque son mayoría sino también por los estereotipos de género que llevan asociados”, afirma Fàbregues. Esto se traduce en que si aparece un policía o un conductor de taxi, será un hombre, por ejemplo.
Respecto a la evolución del modelo, de Princesas a Heroínas, se puede apreciar que Pixar Y Disney en los últimos tiempos se han propuesto crear películas en donde la figura de la mujer se vea alejada de la típica Doncella, integrando a las mismas una mujer heroica. Ya que en la primera son personajes superestereotipados, mujeres pasivas sin ninguna misión ni capacidad de actuación y con acciones orientadas a la voluntad de los hombres. La idea romántica que persiguen es la de casarse con un príncipe casi como finalidad vital”
En esta transición se visualizan personajes más sexualizados pero más independientes. Se caracterizan por tener un mayor grado de individualismo pero continúan dependiendo de la figura masculina para encontrar el amor romántico, como por ejemplo la Sirenita.
Actualmente se basa en personajes menos estereotipados desde el punto de vista de su feminidad. Su misión es lo más importante, están empoderadas y quieren romper con los estereotipos tradicionales, como por ejemplo Brave, Frozen o La princesa y la rana.
Por otra parte en el artículo seleccionado para realizar dicha investigación, se menciona la aparición de una nueva heroína; en la cual se mantienen los estereotipos  relacionados con el cuerpo y basados en valores de belleza occidentales. Fábregues afirma aquí que a medida que las protagonistas son más independientes, su imágen se va sexualizando, manteniéndose el concepto de que la mujer tiene que ser sexy. 
Asimismo se puede apreciar que en los roles de género, existe una dependencia de la figura del hombre para conseguir el éxito. Los personajes femeninos solían recibir más halagos por el aspecto físico que por sus habilidades; mientras que en la figura masculina, se plantea lo contrario.
Respecto a los cómics se extrae como conclusión que entre los personajes masculinos y femeninos no existen muchas diferencias, sino que se basan más en la anatomía que en la personalidad. Los personajes femeninos han ido cambiando a medida que la sociedad se ha vuelto más igualitaria y ha tenido más conciencia sobre los efectos negativos que tienen los estereotipo de género muy marcados.











Bibliografía:
BASSA, Joan; FREIXAS, Ramón. El cine de ciencia ficción: una aproximación, Ediciones Paidos, Barcelona, 1993.
BIGAS FORMATJÉ, N; Las Nuevas Heroínas de la animación arrastran la herencia machista, UOC, España,  2017.
MIGUEL, Casilda de. La ciencia ficción, un agujero negro en el cine de género, Servicio Editorial Universidad del País Vasco, Bilbao, 1988.
MERÁS, Lidia. “Replicantes o sumisas: el cyborg femenino desde Blade Runner”. Revista de letras y ficción audiovisual, 2014.
Resolución N° 4 del CODICEN. Acta EXT N° 35 14/12/2005 (CONCEPTO DE SEXUALIDAD). 
https://www.telesurtv.net/news/Simone-de-Beauvoir-la-filosofa-que-inspira-la-lucha-feminista-20180109-0031.html
Derechos de las mujeres y cambio económico Nº9  agosto 2004 awid género y derecho
https://www.uoc.edu/portal/es/news/actualitat/2017/069-heroinas-animacion.html

https://www.ecartelera.com/noticias/33317/wonder-woman-serie-70-analisis-feminismo/


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